La herramienta que tu negocio necesita y no existe
Para tu equipo, para tus clientes, o para probar una idea antes de gastarte lo que no tienes. Se empieza igual en los tres casos: qué tiene que hacer, y qué es lo más pequeño que ya te resuelve algo.
Qué se puede hacer
- Cuentas de usuario. Cada cliente o cada empleado entra a lo suyo, y lo suyo se queda guardado.
- La función que sostiene tu negocio. La que hace que la aplicación tenga sentido, y por la que la vas a abrir todos los días.
- Panel para tu equipo, con permisos por persona.
- Avisos al usuario, por correo o al móvil.
- Y si el caso lo pide: cobros, facturación y conexión con los programas que ya usas.
- No hay una lista cerrada. Si tu negocio necesita algo que no existe en ningún programa del mercado, eso es exactamente lo que hacemos.
Cómo se paga · por partes entregadas, no por adelantado
El precio es cerrado y se firma antes de empezar, con lo que entra y lo que no. Lo que va por partes es el pago. Se entrega cada dos semanas, y cada entrega funciona de verdad: la puedes abrir y usarla, no es un trozo que solo se ve en una demostración. Al final de cualquiera puedes parar, y pagas solo lo entregado. Lo hacemos así porque el riesgo de un proyecto de software es siempre el mismo: pagar entero por algo que todavía no existe. Si a las cuatro semanas ves que aquello no era lo que necesitabas, has pagado cuatro semanas. Un ejemplo de cómo se reparte un proyecto de dos meses. Cada bloque se entrega funcionando, y al final de cada uno puedes parar.
Se instala desde el navegador · y los cambios salen el mismo día
Tu aplicación se instala desde el navegador, con su icono en la pantalla del móvil, como cualquier otra. Sin pasar por ninguna tienda, salvo que tu caso lo pida de verdad. Lo que ganas: cuando haya que cambiar un precio o arreglar algo, sale ese mismo día. No hay que esperar a que una tienda lo apruebe, ni pedirle a tus clientes que actualicen. Y hay una sola versión que mantener, no dos, que también se nota en el presupuesto. Así queda en el móvil de tu cliente. Para él es una aplicación más.
Dos aplicaciones nuestras, funcionando
No son capturas de pantalla ni maquetas: te las abrimos delante y las usas tú. Las dos son nuestras, no encargos de clientes. Las enseñamos porque son las que podemos abrir enteras, por dentro incluido.
El precio
No hay tarifa, y es a propósito: una aplicación que hace tres cosas y otra que hace treinta no pueden costar lo mismo, y quien te dé un número por teléfono te lo está inventando. En la primera conversación te decimos si tu caso es de los pequeños, de los medianos o de los grandes, para que sepas si estamos en tu terreno. El número sale del diagnóstico: cerrado, por escrito y con su plazo. No cobramos por horas, cobramos por lo acordado.
El siguiente paso
Cuéntanos qué tiene que hacer
Con eso sale lo primero que ya te sirve, en qué orden se entrega el resto y qué cuesta cada parte. Todo antes de escribir una línea de código.